Edición 1 de Agosto 15, 2.006

lunes, octubre 23, 2006

UNA JUVENTUD EN BEMOL

LA MÚSICA SE LEE CON RAZKA:

Si realmente nos damos cuenta de lo esta pasando con esta generación de los noventas, notaremos la diversidad de inclinaciones hacia distintas apariencias y costumbres que generan cierto tipo de géneros musicales.

Un género discutido por pocos y aceptado por la mayoría de la población es el reggaeton, este ritmo ha evolucionado en los últimos 4 años a tal punto de llegar a combinar distintos estilos musicales y ha tenido tal aceptación que la juventud está influenciada en un “estilo de vida”.

La degradación del idioma usando el llamado “spanglish”, la forma de vestir y la imagen de la mujer como un objeto sexual, son unas de las cosas que este género ha traído con su creación y es decir que entre mas degradante sea una lírica o el video sea el mas incitador, exótico y erótico, mas éxito tendrá en las emisoras locales.

No son estas las únicas razones por las cuales es criticado este género pero dan una idea clara de lo que se quiere trasmitir y es que realmente esto es un problema, ¿como es posible que un niño o una niña de ocho años este cantando una canción que dice que es noche de sexo y que te voy a devorar…? Por favor es inaudito, aun cuando estos niños que todavía guardan una inocencia escuchan estas canciones, son atraídos por esta música y al mismo tiempo tienen curiosidad y dudas sobre cual es el significado real. Esta es una de las principales razones por las cuales desde la infancia se crea un pensamiento totalmente distinto al que se proporcionaba en la generación de los ochentas. Los valores, el buen uso del español y la percepción de todas las cosas “buenas” cayeron frente a este nuevo ritmo que fue degenerando cada vez más una cultura que bien o mal estaba creada con unos criterios morales definidos.

Pero eso es solamente en la infancia, ya en la adolescencia el comportamiento es totalmente distinto, una insinuación en la forma de vestir o al bailar son aspectos importantes en las adolescentes ya que con esto están demostrando una mal llamada “facilidad” que infortunadamente en estos días es muy normal y de manera inequívoca demuestra una juventud totalmente distinta a la de cinco años atrás.

Con esto no quiero decir ni pretender que se detenga la evolución en las costumbres, cultura y de ninguna manera que la música deje de crecer en los distintos géneros y que deje de ser uno de los campos que nunca se deja de estudiar y aprender.

De alguna u otra manera este cambio cultural que ya está generado en estos momentos, se verá reflejado en un mañana de formas más dicientes y por supuesto puede que esta sea una transición y esta conlleve a otra etapa de la evolución musical.
Rafael Ricardo Ramírez Díaz.